“Avergüénzate de morir hasta que no hayas conseguido una victoria para la humanidad”
J. Habermas


La sociología es una ciencia social que estudia la estructura científica y el funcionamiento de la sociedad humana, es decir las interacciones humanas. La sociología se consolidó como una ciencia autónoma a mediados del siglo XIX ya avanzando al siglo XX, comenzaron a diferenciarse escuelas y corrientes dominantes. La sociología puede ser estudiada de diferentes maneras, el método cualitativo, que incluye descripciones y explicaciones detalladas de conductas, sujetos y situaciones, y el método cuantitativo, que se encarga de las variables que pueden ser presentados por valores numéricos que permiten buscar posibles relaciones a través del análisis de las estadísticas. En cuanto a los principales paradigmas sociológicos, se pueden destacar el funcionalismo, el marxismo, el estructuralismo, el interaccionismo simbólico y la teoría de sistemas. En la sociología se utilizan diferentes técnicas para la investigación interdisciplinaria para analizar e interpretar desde distintos puntos de vistas teóricos las causas, significado e influencias que motivan la aparición de diversas tendencias del comportamiento en el ser humano específicamente cuando se encuentra en convivencia social y dentro del hábitat compartido.
Ésta es una disciplina dedicada el estudio de las relaciones humanas. Estudiar la sociología es usar la imaginación sociológica, o sea la capacidad de pensar, alejándonos de las rutinas propias, diarias y familiares de la vida, para poder verlas como si fueran algo nuevo ya que esta se encuentra en relación directa con la actividad práctica, el intervenir en la solución de los problemas inmediatos y en la realización de planes que busquen mejorar la vida de los habitantes del mundo. La sociología debe permitir a las personas pasar de las explicaciones sensoriales inmediatas propias de la vida diaria a cuestionamientos más profundos sobre varios fenómenos sociales tales como: la delincuencia, inseguridad ciudadana, el suicidio, el desarrollo, la pobreza, políticas públicas, conflictos sociales y ambientales,  entre otros. Fenómenos sobre los cuales los seres humanos casi siempre tienen opinión muy personal e intuitiva.

Existen referentes científicos sociales como Pierre Bourdieu, quien ha intentado dotar a sus reflexiones teóricas de un alto poder predictivo, al menos, en el sentido en que la sociología puede reclamar capacidad de predicción: dado un comportamiento, o una serie de comportamientos, explicar por qué no pudieron haber sido otros, y por tanto, por qué seguirán siendo los mismos, en tanto no varíen los factores sociales que los hicieron posibles. Hay en Bourdieu un principio epistemológico que fundamenta su concepción sobre la producción de sentido en las prácticas sociales. Es el “principio de la no- conciencia” que exige separar “a la experiencia inmediata de su privilegio gnoseológico”. Frente al “humanismo ingenuo que existe en todo hombre”, Bourdieu postula que “el sentido de las acciones más personales y más ‘transparentes’ no pertenecen al sujeto que las ejecuta sino al sistema total de relaciones en las cuales, y por las cuales, se realizan”. Según Bourdieu “El conocimiento del mundo social y, más precisamente, de las categorías que lo posibilitan es lo que está verdaderamente en juego en la lucha política, una lucha inseparablemente teórica y práctica por el poder de conservar o de transformar el mundo social conservando o transformando las categorías de percepción de ese mundo.” En otras palabras: si las condiciones sociales son homogéneas, el habitus es, ya, la explicación de los comportamientos. Pero si esas condiciones son heterogéneas, o sea, si el sistema de relaciones que es necesario establecer entre las posiciones, disposiciones y tomas de posición está sometido a desacoples, entonces el habitus pierde su potencial explicativo: se convierte en un factor cuya constitución o incidencia hay que probar.
Por su lado A. Giddens, también se ha deslizado, “en la forma, en la lógica y en los postulados”, hacia las dos perspectivas que ordenan su horizonte de rechazos, el objetivismo y el subjetivismo. Giddens trata, a su vez de una decisión programática. Su opción teórica, es repensar la teoría social a partir de una redefinición del arsenal conceptual heredado. Por eso no deja de utilizar nociones como “estructura”, “conciencia”, “inconciencia”, “epojé”, “sistema”, “principios estructurales”, “dimensión sintagmática”, “orden virtual”, “acto intencional”, “acción social”. Giddens cree haber encontrado una definición que asume la relación entre los condicionamientos estructurales y la actividad de los agentes en la noción de “dualidad de estructura”: “las reglas y los recursos que se aplican a la producción y reproducción de una acción social, son, al mismo tiempo, los medios para la reproducción sistémica”. En rigor, la noción de “dualidad de estructura” es una de las tesis centrales de la teoría de la estructuración. 
Por otra parte J. Habermas, es un referente de la sociología contemporánea, desarrolla en su teoría, el mundo de la vida y el sentido de las prácticas sociales. En efecto, antes que una teoría del lenguaje, en Habermas encontramos el uso instrumental de una teoría, o mejor dicho, de una tradición que va desde los “pragmatistas” norteamericanos (James, Dewey, Peirce), pasa por la tradición de la filosofía del lenguaje (Frege, Russell, Strawson, Grice, Searle) y llega a la teoría de los actos de habla de Austin (él también un filósofo del lenguaje), adaptada por Habermas a las exigencias formales de la acción comunicativa. Sin embargo, no sería completo, sino no mencionamos a los clásicos de la sociología A. Comte, E. Durkheim, M. Weber, T. Parsons, entre otros.
Es en este contexto, la Escuela Profesional de Sociología, renueva su compromiso de formar capital humano calificado y competente, basados en principios de calidad y calidez, para que faciliten los procesos de gestión del desarrollo social del país y de la región Puno. La Escuela Profesional de Sociología, en cumplimiento de la nueva Ley Universitaria 30220, se ha sometido a los procesos de autoevaluación con fines de acreditación, habiendo superado favorablemente la Evaluación Externa, realizada del 5 al 8 de septiembre del 2016 y logrando la certificación de la Acreditación de la Carrera Profesional de Sociología el 12 de junio del 2017 publicado en el diario oficial “El Peruano” refrendado por la Dra. Carolina Barrios Valdivia, Presidenta del Consejo Directivo Ad Hoc (SINEACE). El 18 de septiembre de 2017, en una ceremonia especial, realizada en el Auditorio del SINEACE -Lima, el Dr. Sandro A. Paz Collado hizo entrega del Certificado Oficial de Acreditación al Rector de la Universidad Nacional del Altiplano Dr. Porfirio Enríquez Salas y al Dr. Juan Inquilla Mamani, director de Calidad y Acreditación de la Carrera Profesional de Sociología.
 
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Dr. Juan Inquilla Mamani