La palabra escrita u oral no solo sirve para comunicarnos, también guarda memoria, expresa nuestra manera de mirar el mundo y conserva parte de aquello que somos como sociedad. Bajo este enfoque se presentó, el pasado 1 de octubre, el libro “Investigaciones sobre Lengua, Texto y Cultura: Fundamentos para una Producción Académica Intercultural”, un libro que reúne diversos estudios y reflexiones académicas relacionados con la lengua, los textos y las expresiones culturales, con especial atención a la realidad intercultural que caracteriza a la región de Puno.
La presentación de esta obra representa un momento significativo para la producción intelectual de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, institución desde la cual se reúnen los trabajos de docentes e investigadores vinculados principalmente con la lingüística, la comunicación y los estudios interculturales. No se trata únicamente de una recopilación de investigaciones. El libro abre también una conversación sobre la manera en que se aprende, se escribe, se comunica y se comprende la realidad desde una universidad pública ubicada en un entorno donde conviven distintas lenguas, historias, conocimientos y la cosmovisión andina en sí.
La publicación cuenta con la participación intelectual de 23 autores, acompañados por un equipo de coordinación integrado por cinco catedráticos especializados, gracias a ellos, el libro se encuentra registrada en la Biblioteca Nacional del Perú y cuenta con el código ISBN 978-612-99540-0-4.
En sus páginas se presentan siete artículos y siete ensayos académicos, cuyos contenidos abordan problemas que van desde la comprensión y producción de textos hasta las tradiciones orales, la argumentación, los hábitos de estudio, las normas de escritura académica, las nuevas tecnologías y las expresiones lingüísticas que surgen en las redes sociales.
En momentos previos a la presentación del libro, el rector de la UNA Puno, Dr. Dante Atilio Salas Ávila expresó su felicitación por este logro a la Maestría en Lingüística Andina de su representada y su compromiso de apoyar a la investigación. “Esta gestión está comprometida con la producción académica de nuestra universidad. Vamos a publicar libros de arte, de literatura y de investigación en biomédicas, ingenierías y sociales. Este libro es uno de los primeros. Pero no será el último. Porque tenemos talento, porque tenemos conocimiento y porque tenemos la responsabilidad de compartirlo con el mundo” acotó.
Durante la presentación se contó con la participación del Dr. Elan Dick Vera Vera, docente principal de la Universidad Nacional del Altiplano, quien realizó un comentario crítico sobre la obra y puso especial atención en algunos de sus hallazgos. Su intervención permitió acercar las investigaciones a una realidad que muchas veces permanece detrás de las cifras y los conceptos: la vivencia cotidiana de los estudiantes universitarios, sus dificultades para comprender y producir textos y los desafíos que enfrenta la lingüística en una sociedad culturalmente diversa.
También se contó con la presencia del Dr. Javier Mamani Paredes, vicerrector académico de la UNA Puno, cuya presencia enalteció este encuentro dedicado a la investigación y al conocimiento producido desde la propia universidad, además, manifestó la importancia de las investigaciones en la primera casa superior de estudios, donde no sólo se vuelcan esfuerzos en la formación profesional, sino, se apuesta por la investigación científica.
Uno de los temas que profundiza la publicación tiene que ver con la manera en que las tradiciones orales andinas y amazónicas han sido comprendidas a lo largo del tiempo. Las investigaciones muestran un cambio importante: aquello que durante mucho tiempo fue visto como una expresión secundaria frente a la escritura empieza a ser reconocido como una forma propia de conocimiento, comunicación y representación de la experiencia humana.
Esta transformación no es menor. En las tradiciones orales sobreviven relatos, conocimientos, valores, recuerdos históricos, prácticas rituales y formas de interpretar el entorno que han pasado de una generación a otra. Su estudio permite acercarse a otras maneras de comprender la realidad y cuestionar la idea de que el conocimiento válido debe encontrarse necesariamente en documentos escritos.
El planteamiento de los investigadores permite observar cómo las sociedades originarias fueron sometidas durante largos periodos a modelos culturales que colocaron a la escritura occidental en una posición predominante. Frente a ello, el reconocimiento de la oralidad como una expresión legítima de las sociedades andinas y amazónicas supone también reconocer la diversidad de voces que constituyen nuestro país.
Otro de los estudios incluidos en la obra llama la atención sobre el uso de los conectores en los textos argumentativos elaborados por estudiantes del primer ciclo de seis escuelas profesionales de la UNA Puno. La investigación identificó 1129 conectores, entre los que aparecen con mayor frecuencia expresiones como “ya que”, “también”, “pero” y “en conclusión”. El problema no está solamente en la cantidad utilizada, sino en la manera en que estos recursos son empleados.
Los resultados muestran un uso reducido, repetitivo y, en determinados casos, poco pertinente de los conectores. Esto termina afectando la organización de las ideas y la relación entre los distintos argumentos de un texto.
Detrás de este resultado aparece una dificultad que no comienza necesariamente en la universidad. Muchas de las limitaciones que presentan los estudiantes al momento de escribir son el resultado de una formación anterior en la que la lectura y la escritura no siempre recibieron la atención necesaria.
Por ello, la investigación plantea la necesidad de incorporar estrategias de enseñanza que ayuden a los estudiantes a utilizar los marcadores discursivos de acuerdo con el sentido y propósito de cada texto. Escribir bien no consiste solamente en conocer palabras o reglas gramaticales; supone aprender a ordenar el pensamiento y establecer relaciones claras entre las ideas.
Las investigaciones sobre comprensión del texto académico muestran otra preocupación. Los estudiantes tienden a reconocer con mayor facilidad la información que aparece de manera explícita, pero encuentran dificultades cuando deben identificar aquello que se encuentra implícito o que depende del contexto.
En otras palabras, leer no consiste únicamente en reconocer palabras y encontrar información visible. También implica establecer relaciones, interpretar, deducir y comprender aquello que el autor deja sugerido.
Esta dificultad adquiere una dimensión particular en una universidad como la UNA Puno, donde confluyen estudiantes con distintas experiencias lingüísticas y culturales. Desde esa realidad, la formación universitaria necesita considerar el enfoque intercultural bilingüe no como un elemento accesorio, sino como parte de una educación capaz de reconocer las distintas maneras en que los estudiantes se aproximan al conocimiento.
La argumentación ocupa también un espacio importante dentro de la publicación. Uno de los trabajos propone un modelo retórico-discursivo para la elaboración del ensayo argumentativo, con propósitos comunicativos y ejemplos que pueden servir de orientación tanto a docentes como a estudiantes.
La propuesta parte de una idea sencilla, pero fundamental: aprender a escribir un argumento también significa aprender a organizar el pensamiento.
En ese proceso, el lingüista cumple una función relevante. Su conocimiento de la sintaxis, la semántica, la pragmática, la retórica y el discurso le permite acompañar al estudiante en la construcción de textos que no solo sean correctos desde el punto de vista formal, sino que tengan sentido y propósito.
Otro de los estudios establece una relación significativa entre los hábitos de estudio y el nivel literal de comprensión lectora de los estudiantes de la UNA Puno durante el año 2023. La investigación señala que el grupo con hábitos de estudio medios representó el 84 % de los estudiantes evaluados. En este grupo se encontraron resultados favorables en los niveles “en proceso” (93.6%) y “logro esperado” (91.7%); sin embargo, el porcentaje que alcanzó el nivel de “logro destacado” (12.5%) fue considerablemente menor.
La publicación también dedica un espacio al conocimiento de las normas APA. Los hallazgos muestran un dominio de las normas APA (7° edición) tiene un punto mayor al desarrollar competencias clave en redacción académica universitaria. A través del análisis en la literatura reciente, se encontró que los estudiantes que se familiarizan y aplican correctamente estas normas no solo mejorar sus habilidades para redactar trabajos académicos de calidad, sino que también desarrollan un pensamiento crítico más agudo y una mejor capacidad para integrar y articular información.
La obra no deja de lado los avances tecnológicos como la IA. Las aplicaciones destinadas al aprendizaje de idiomas aparecen como recursos que pueden complementar la adquisición de una segunda lengua, especialmente por las ventajas sustanciales para el estudiante.
Las redes sociales ejercen un impacto profundo y multifacético en la comunicación y el lenguaje contemporáneo. Funcionan como motores de la innovación lingüística, espacios de diversidad cultural y plataformas de expresión colectiva. A través de ellas surgen neologismos, expresiones variadas, registros digitales y nuevas formas de interacción comunicativa. Al mismo tiempo, plantean desafíos para la escritura formal, la competencia normada y la enseñanza tradicional, aunque no necesariamente implican un empobrecimiento general del lenguaje, la evidencia sugiere que, en ciertos contextos, la complejidad y creatividad lingüística pueden incrementarse.
Quizá uno de los planteamientos más profundos de la publicación se encuentra en el análisis de las formas de exclusión y racismo que todavía pueden observarse en el discurso político y social peruano.
El análisis de las dinámicas de exclusión y racismo discursivo que aún permean la escena política y social peruana demuestra que el colonialismo no es un vestigio del pasado, sino un diseño estructural activo que el sistema educativo formal ha reproducido de manera secular. Como se ha argumentado, la erradicación de esas matrices estigmatizantes exige abandonar de manera definitiva el paradigma de la homogeneización y la asimilación transicional.
Finalmente, otro de los trabajos reunidos propone fortalecer la comprensión y producción textual mediante actividades. Considerando las bases del nuevo paradigma de la competencia comunicativa y su relación con el análisis gramatical de los textos, resulta evidente que el desarrollo de mini talleres o actividades similares dentro del programa curricular universitario, basado en el concepto fundamental de macroestructura, permite el fortalecimiento y de la comprensión y producción textual. Precisamente el aprender que el texto es una estructura de significados y de encontrar sus ideas fundamentales permite reconstruir y crear en sus primeros pasos la producción textual, que es una competencia básica dentro de la formación de profesionales.
La presentación de “Investigaciones sobre Lengua, Texto y Cultura: Fundamentos para una Producción Académica Intercultural” deja, en ese sentido, una reflexión que trasciende las páginas del libro. Hablar de lengua es hablar de personas. Hablar de textos es hablar de las maneras en que organizamos nuestras ideas. Y hablar de cultura supone reconocer las historias, conocimientos y experiencias que cada comunidad lleva consigo.