El Ph.D. José Miguel Aguilera Radic, resultó ganador del premio Nicolas Appert 2020, que arroja luz sobre la conexión intrínseca entre la ciencia de los alimentos y la ingeniería alimentaria y su impacto en la salud y la cadena de suministro global, afirmando que la ingeniería alimentaria tiene un impacto significativo en la salud, la nutrición y en la cadena de valor global de los alimentos.

"Para bien o para mal, los alimentos procesados ​​son elementos esenciales de nuestras vidas", dijo Aguilera. “Las personas deben estar seguras y seguras de que lo que comen se ha producido de acuerdo con el mejor conocimiento científico disponible, siguiendo consideraciones éticas y ambientales. Aquí es donde entra en juego la ingeniería alimentaria”.

La ingeniería alimentaria ha sido vital para hacer precisamente eso: proporcionar el conocimiento científico y técnico para ayudar a suministrar al mundo alimentos variados, seguros y disponibles. Este aspecto crítico del proceso de producción de alimentos nos permite continuar abordando las predicciones ominosas de que una población en aumento conducirá al hambre en el mundo.

Además, los consumidores demandan cada vez más alimentos que brinden beneficios para la salud y el bienestar, lo que ha llevado a un cambio del énfasis en los alimentos en sí mismos a una visión holística de cómo procuramos, procesamos, consumimos y compartimos nuestros alimentos con los demás.

Es preciso señalar que Aguilera Radic, en el mes de noviembre del 2017, recibió la más alta distinción ofrecida por la Universidad Nacional del Altiplano, esto en mérito a su notable trayectoria como investigador que en la actualidad se desempeña como docente honorario de la Pontificia Universidad Católica de Chile siendo un referente para los profesionales y estudiantes Ingeniería Agroindustrial a nivel internacional.